Una acusación por homicidio pone en juego tu libertad y tu futuro. En Díaz Cabaña & Asoc., nuestro equipo actúa de inmediato con estrategia penal técnica, peritajes forenses y experiencia en juicios orales.
Contar con un abogado penalista especializado en homicidios es la diferencia entre una defensa común y una defensa capaz de evitar la prisión preventiva o reducir una condena.
Respuesta inmediata
Nos especializamos en la defensa de todas las variantes de homicidio previstas en el Código Penal Argentino. Cada caso requiere un abordaje distinto, con estrategia técnica y peritajes adecuados.
Pena de 8 a 25 años. Nuestra estrategia busca cuestionar pruebas y testimonios para reducir riesgos de condena.
Casos con alevosía, vínculo, ensañamiento o femicidio. Defensa especializada para enfrentar acusaciones que pueden llevar a perpetua.
Generalmente en accidentes de tránsito u hechos sin intención. Defendemos tu inocencia y trabajamos en atenuantes para evitar penas desproporcionadas.
Estrategias para demostrar falta de intención o inconsistencias en la acusación.
Procesos de máxima sensibilidad y gravedad, donde se requiere defensa técnica y respetuosa.
No siempre tener vínculo con un hecho significa responsabilidad. Sabemos cómo plantear la diferencia en tribunales.
El homicidio se define como la acción de provocar la muerte de otra persona. Se trata de uno de los delitos más severos contemplados en el Código Penal, dado que atenta contra el bien jurídico más relevante: la vida humana. La normativa establece distintas categorías de homicidio, determinadas por las circunstancias en que ocurre el hecho, los medios utilizados, la relación entre víctima y autor, así como por la motivación que impulsó el crimen.
La investigación incluye peritajes forenses, pruebas balísticas, testimonios y análisis de la escena. Un buen abogado controla la legalidad y validez de cada prueba.
Actuá de inmediato con un abogado especialista. No declares sin defensa, ya que cada palabra puede usarse en tu contra.
Hay tres principales: homicidio simple, homicidio agravado (con circunstancias graves como vínculo o alevosía) y homicidio culposo (sin intención).
La distinción fundamental entre homicidio y asesinato radica en la existencia de circunstancias agravantes, tales como el ensañamiento, la alevosía, el interés económico o la intención de facilitar la comisión de otro delito. En ambos casos se produce la muerte de una persona, pero el asesinato constituye la modalidad más severa del homicidio, dado que refleja una mayor malicia y peligrosidad por parte de quien lo comete.
Alicia Moreau de Justo 1150 Piso 3, Of. 306 A (C1107AAX), Puerto Madero, CABA